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Aún desertan hasta 40 por ciento de alumnos en nivel medio superior

Escrita el 28, Marzo del 2016

Uno de los grandes retos de la administración actual es revertir la tendencia de que México está entre los primeros lugares en el número de desertores escolares de 15 a 18 años, por lo que a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) el Gobierno federal ha implementado acciones concretas en contra del abandono escolar a nivel medio superior, el cual registra anualmente en promedio más de 650 mil jóvenes sin cursar estudios.

En un entorno económico complicado, puede decirse que además del nuevo modelo educativo que habrá de darse a conocer en breve y del cual se esperan fructíferos resultados para el desarrollo del país, la Reforma Educativa que es considerada la más importante en el terreno social, avanza “contra viento y marea”.

El abandono escolar es un fenómeno multifactorial que no solo tiene elevados costos sociales, perpetuando condiciones de exclusión y pobreza, sino que además se agrega el alto costo económico pues socava la productividad nacional, de ahí la importancia de enfrentarlo de manera integral y oportuna.

De tal manera que en foros los expertos concluyeron que el nuevo modelo de educación debe enfocarse en dos propósitos: mejorar la calidad del conjunto de factores que intervienen en el aprendizaje y combatir la desigualdad con políticas educativas basadas en el principio de equidad.

Uno de los mecanismos de política pública para alentar la permanencia ha sido la distribución de más de 624 mil becas con una inversión de más de dos mil 628 millones de pesos; una herramienta que forma parte del Movimiento Nacional contra el Abandono Escolar que incluye atender factores como la reprobación, la inasistencia y la indisciplina, entre otros.

Además de nuevas modalidades de becas, algunas diseñadas específicamente para combatir de manera oportuna el abandono y favorecer la permanencia en la educación media superior, la SEP inició hace tres años la formación de los directores de planteles públicos para convertirlos en líderes del movimiento contra el abandono escolar.

De acuerdo a distintos estudios como el denominado “El Derecho a una Educación de Calidad: Informe 2014”, la deserción escolar es un problema de la mayor relevancia porque afecta a 20 por ciento de una generación de secundaria y a 40 por ciento de una media superior.

Es decir, uno de cada tres adolescentes de 15 años se encuentra fuera de la escuela, y una quinta parte de los jóvenes entre 18 y 24 años no termina la secundaria, lo cual es considerado delicado por sociólogos porque aumenta el riesgo de desempleo, así como su incorporación al crimen organizado y delincuencia común.

El mismo documento recomendó revisar la relevancia de los contenidos curriculares y transformar las formas de enseñar, sobre todo en la educación secundaria y media superior, además de revisar las políticas de reprobación, toda vez que se considera que es la antesala de la deserción.

Asimismo, la estrategia ha sido fortalecida con manuales enfocados en temas específicos relacionados con la prevención de los riesgos del abandono escolar, como son la implementación de sistemas de alerta temprana, tutorías académicas de docentes y pares, acompañamiento de las decisiones de los jóvenes.

Además del acercamiento con los padres de familia, la puesta en marcha de un proceso de planeación participativa, el fomento de nuevos hábitos de estudio y desarrollo de las habilidades socioemocionales, entre otros.

La importancia de atender el fenómeno de la deserción escolar ha permitido que ahora se reconozca que no es un hecho inevitable, que sus causas no solo son externas al plantel y que, en consecuencia, las comunidades educativas pueden y deben hacer mucho para garantizar la permanencia de sus estudiantes.

Conforme a cifras oficiales, el Movimiento contra el Abandono Escolar ha conseguido buenos resultados ya que disminuyó de 15 por ciento en el ciclo escolar 2011-2012, a 13.4 por ciento en 2013-2014, y alcanzó 12.6 por ciento al cierre del ciclo 2014-2015; un cambio favorable hacia la consecución de la meta de reducir el abandono escolar a nueve por ciento en 2018.

Ha sido establecido que la asignación las Becas contra el Abandono Escolar resulta de particular importancia en los primeros meses del ciclo escolar, ya que es en ese periodo cuando se observa el mayor número de casos de dicho fenómeno en los planteles de Educación Media Superior.

A todo lo anterior, es de resaltar la importancia del papel del INEE pues a partir de concedérsele autonomía comenzó a rendir mejores frutos la estrategia, como lo marca el informe Panorama Educativo de México 2014, sobre la situación del Sistema Educativo Nacional, así como para apoyar la evaluación del ejercicio del derecho a una educación obligatoria de calidad.

Y acorde a lo que expertos señalan sobre que la fortaleza de una nación, sus perspectivas de superación, el desarrollo de su potencial, dependen de la escuela y los maestros. Luego entonces la falta de educación, la miseria de la escuela, la indiferencia o la incompetencia pedagógica, pueden ser causa de graves y costosas derrotas de grandes dimensiones.

La Junta de Gobierno del INEE sostiene que un sistema educativo es de calidad si está comprometido con una dinámica permanente de mejora tendiente, no solo a eliminar las barreras que limitan la concurrencia de todos los niños y jóvenes a los centros escolares.

También asegurar que las escuelas estén bien equipadas en términos de infraestructura y materiales educativos, y tengan docentes y directivos adecuadamente preparados y programas educativos relevantes para el desarrollo del país, pero también pertinentes y significativos para los alumnos.

Destacadas estudiosas como la investigadora Soledad Loaeza, han opinado en foros públicos que los gobiernos de los 60’s y hasta fines de los años 70 hicieron un esfuerzo notable por responder a las demandas educativas de una población en plena explosión demográfica.

Sin embargo, coincide con especialistas en que en las décadas siguientes algo ocurrió, probablemente la estratificación social y los tropiezos de la economía, que sustrajeron el tema de la agenda pública, si no de palabra, sí de hecho.

La educación había perdido importancia en sí misma, convirtiéndose en un vehículo del interés de grupo y del sectarismo político, para terminar presa de la lucha por el poder.

La preocupación porque los mexicanos adquirieran conocimientos y se educaran fue víctima durante décadas de los compromisos de una élite política determinada a mantenerse en el poder a cualquier precio, situación que con la Reforma Educativa se espera revertir y estará puesta bajo la lupa.


Reenviado por Redacción / MasClaro.

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