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México en 2030

Escrita el 17, Febrero del 2017

A pesar del desarrollo civilizatorio, aún no nos hemos librado de cierto pensamiento mágico (ya no digamos del divino) y al cual recurrimos para tratar de conocer el futuro, buscar certeza en él o pensar que algo no humano podrá mejorarnos el porvenir. En la antigüedad se recurría a figuras chamanísticas o representaciones etéreas para conocer nuestro destino o el de nuestro pueblo. A través de pitonisas, los oráculos daban respuestas a preguntas de los devotos. El oráculo de Delfos, al pie del monte Parnaso, tal vez es el más popular en la historia.

Este ejercicio ancestral no ha dejado de practicarse en la actualidad, pero ahora lo hacen futurólogos avezados a partir de ejercicios académicos serios, mediante técnicas para predecir científicamente el futuro, que también se conoce como prospectiva.

Durante la Segunda Guerra Mundial, por primera vez los gobiernos recurrieron a las universidades para aprovechar la intelligentsia en el estudio estratégico para ayudar a ganar la guerra. Así nacieron los ahora famosos think tanks (o tanques pensantes) que posteriormente se convirtieron en instituciones de estudios estratégicos.

Si bien al principio se enfocaban en aspectos militares y de relaciones internacionales, ahora se han diversificado para abarcar, entre otros, los estudios futurísticos o de prospectiva. En nuestro país ya se han realizado algunos, Prospectiva de la educación en México al año 2030, Jalisco a Futuro, y cada vez se recurre a ellos con mayor frecuencia.

Recién publicó el Banco Interamericano de Desarrollo el estudio América Latina y el Caribe 2030: Escenarios futuro, con la intención de analizar la región para contribuir nuevas perspectivas de la evolución de la región para fundamentar y orientar las políticas públicas en la dirección conveniente.

En este posible escenario hay un apartado especial para México; muestra cómo estaría México en 2030, que para esa fecha el país será una economía próspera y dinámica; que se habrá reducido la pobreza y la desigualdad; que será uno de los lugares más interesantes para invertir, trabajar y vivir, etcétera.

Sin embargo, también observa que, si bien las exportaciones están más orientadas al mercado norteamericano, México debería volver los ojos a las naciones asiáticas. Dado que los estudios prospectivos no contemplan los eventuales giros políticos abruptos (léase Trump), esta recomendación es a todas luces pertinente. Por ello, nuestro gobierno debe considerar los acuerdos comerciales regionales como el TPP para sobreponerse al affaireTrump, para no depender del TLCAN.

Si bien los estudios prospectivos contemplan futuros deseables, también advierten amenazas. Para 2030 los cárteles de la droga se habrán apoderado de grandes extensiones de áreas rurales y el gobierno será incapaz de hacer respetar la ley o de prestar servicios básicos. Este es un futuro no deseado. Los ciudadanos no vislumbran el futuro a largo plazo. Para ellos, lo más palpable es lo inmediato.

Ante la pregunta tradicional en toda encuesta de percepción ciudadana de perspectiva para el año (Mitofsky), en 2007 el 6.2 por ciento de los encuestados decía que mejor o igual; para 2017 este segmento cayó hasta 44.6 por ciento; en 2007 opinaba que el responsable de que a los encuestados les vaya mal, 54.4 por ciento dijo que al gobierno federal; mientras que en 2017 la cifra subió hasta 84.8. La perspectiva para el gobierno no es muy esperanzadora.

Reenviado por Redacción / #MásClaro.

Nota original NTR Guadalajara

http://www.masclaro.mx/