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Exigen un alto a las agresiones

Escrita el 14, Diciembre del 2019

Una visita no esperada rompió el protocolo de la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Periodismo 2018, celebrada ayer en la sede de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) en Ciudad de México.

Justo cuando David Arturo Ortega Jiménez, periodista del periódico El Debate de Sinaloa, se preparaba para su discurso de agradecimiento por el premio a mejor entrevista, una mujer salió de entre el público y se plantó al frente desplegando una manta con las fotografías y los nombres de sus cuatro hijos desaparecidos. Entonces el periodista dijo que se trataba de María Herrera, la protagonista de su trabajo premiado.

Invitada por David a compartir su testimonio, María subió al templete y narró el calvario que ha vivido desde que perdió a sus hijos. “Que de un momento a otro te los arrebaten no tiene calificativo”, expresó. “Somos miles de familias, a nuestros hijos les truncaron su sueño, les robaron el derecho a vivir como lo hacen ustedes”.

Con voz enérgica, firme, a veces apagada por los sollozos, dijo que aprovechaba el espacio “para salir a gritar mi dolor, porque he estado donde ustedes no se imaginan buscando a mis hijos y solo he encontrado dolor, dolor y más dolor, junto con más familias que están en la misma situación”.

Ante un auditorio enmudecido, prosiguió “Quiero mandar un mensaje al Presidente: él dijo que pediría ayuda externa porque esta situación ya es una emergencia nacional. Le pido que cumpla su palabra, de lo contrario puede tener la certeza de que solos no van a poder, porque esto ya se les salió de las manos”, concluyó.

No fue la única voz que se alzó en la ceremonia para exigir un alto a la violencia, esta vez contra la prensa.

En su discurso, la presidenta del jurado del premio, María Teresa Arroyo Gopar, expuso que son días difíciles para el periodismo en México, país considerado el más peligroso para ejercer esta profesión.

“¿Hasta cuándo el Estado mexicano garantizará el ejercicio de esta actividad en materia de seguridad y prestaciones laborales que dignifiquen esta profesión, fundamental en el ejercicio de la democracia a la que aspiramos los mexicanos?”, cuestionó, “porque hoy lo que se percibe es que, lejos de apoyar el trabajo del gremio, se le descalifica y cuestiona por no estar de acuerdo con la postura oficial”.

“Pretender callar con balas a la prensa no impedirá que siga practicando con ética un periodismo crítico, de denuncia, para desenmascarar injusticias, actos de corrupción y situaciones al margen de la ley”, subrayó en su mensaje.


Reenviado por Redacción / #MásClaro.

Nota original Yucatan