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Los mexicanos somos tercamente felices

Escrita el 27, Abril del 2015


Es llevar alegría a lo que sucede cada día. México se encuentra entre los países más felices del mundo. Lo demuestran la mayoría de los indicadores que miden la conducta de los mexicanos.

Esto, a pesar de que el 29 por ciento de la población trabaja en la informalidad y el 46 por ciento se encuentra en condición de pobreza y que durante los últimos sexenios el salario real se ha devaluado más que nunca.

Según el índice de felicidad mundial 2013, México alcanzó el lugar 18 entre 143 naciones encuestadas. Y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en el 2011, reportó que el 66 por ciento de la población mexicana respondió ser muy feliz. Sin embargo, México está entre las últimas economías de 34 países estudiados. Pero, está comprobado que cada país considera de diferente manera la riqueza y el mexicano se declara feliz aunque no tenga un ingreso alto.

El dinero no es determinante de felicidad (¡aunque ayuda mucho!). Y en México, no parece existir un vínculo entre los dos porque existen más riquezas que las materiales.

El bienestar del mexicano está muy relacionado con su entorno, con su familia, con sus amistades y casi siempre, con el trabajo que desempeña.

La familia en México está integrada por padres, hermanos, hijos, abuelos, tíos, primos, sobrinos, padrinos… por lo que es fácil sentirse queridos y apoyados. A diferencia de otros países donde la familia es pequeña, solo la inmediata y las relaciones familiares se van perdiendo.

Nuestros albañiles, con su música a todo lo que dan sus desvencijados radios; los carpinteros, los jardineros, siempre recogen la basura, etc. Etc., por lo regular se ven siempre contentos. Desempeñan su trabajo con gusto, no hay pena que les dure mucho.

Los mexicanos casi siempre estamos pensando en reuniones, en festejos. Las fiestas de bautizos, quinceañeras y bodas que organizan muchos, casi siempre son patrocinadas por todos. Hay padrinos para la iglesia, el salón, el banquete, la música, las bebidas. Para las quinceañeras hay padrinos de vestido y de medalla, de pulsera, de flores, de fotos. Todo es pagado por familiares y amistades y todos se divierten y se sienten muy honrados con la invitación de apadrinar.

Así es nuestra gente: conforme, confiada, tranquila, resignada, comunicativa, amable, servicial, desgraciadamente, esta infame plaga de violencia ha hecho que algunos de estos valores cambien o desaparezcan pero confiamos en que pronto vuelva la paz y la seguridad.

En la mayoría de los países se relaciona la educación con la felicidad de una persona, pero en algunos no existe ninguna relación entre estos dos factores.

La población de Estados Unidos reporta, en la escala de educación 8.0 y 28 de felicidad. Canadá 9.0 de educación y 27 de felicidad, Francia 6.4 de educación y 15 de felicidad. Turquía 1.8 de educación y 30 de felicidad. México reporta 0.4 de educación y 43 de felicidad.

Ojalá pudiera elevarse en México la cifra de educación sin disminuir la felicidad.

Todo el apoyo, la unión y el calor familiar favorece el relacionarse felizmente, lo que hace que los mexicanos seamos ¡tercamente felices! A pesar de todo.


Por.: José de Jesús García - El Diario de Victoria


http://eldiariodevictoria.com.mx/2015/04/26/felicidad-5/